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Título de la
Estrategia |
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Objetivos |
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Objetivo General |
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1.
Diseñar e implementar una estrategia psicosocial a través de didácticas no
parametrales que permita fortalecer la educación inclusiva en adolescentes y
jóvenes de las comunidades educativas promoviendo el reconocimiento de la
diversidad, el respeto por la diferencia y el enfoque diferencial. |
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Descripción del problema o
necesidad (Ver informe diagnóstico fase 3) |
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La educación inclusiva enfrenta múltiples
barreras dentro de las instituciones educativas y la comunidad parroquial,
según el informe de diagnóstico de la fase 3. Estas dificultades afectan
directamente a los estudiantes con necesidades educativas especiales (NEE),
limitando su participación y desarrollo académico. Las principales necesidades encontradas son: ·
Falta de formación docente en educación especial y estrategias pedagógicas
adaptadas. ·
Ausencia de lineamientos institucionales claros para la inclusión. ·
Escasa participación y sensibilización de las familias en el proceso
educativo. ·
Necesidad de fortalecer el uso de tecnologías educativas adaptadas. ·
Insuficiencia de estrategias para fomentar el respeto y la empatía en
la comunidad escolar. ·
Rigidez curricular que dificulta la adaptación a las necesidades de
los estudiantes con NEE. |
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Justificación (Utilidad, interés y novedad) |
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Utilidad: La enseñanza inclusiva es clave para
garantizar el derecho a la educación de todos los estudiantes, independiente
de sus diferencias o necesidades. Según UNESCO (2020), preparar a los
docentes para atender la diversidad en las aulas es un pilar fundamental para
la equidad educativa. La implementación de estrategias inclusivas, como la
capacitación a docentes en metodologías adaptadas, contribuye
significativamente a mejorar el acceso y la permanencia de estudiantes con
necesidades educativas especiales (NEE). Además, el uso de tecnologías
educativas facilita la personalización de la enseñanza, permitiendo que todos
los alumnos participen activamente en su proceso de aprendizaje. El avance tecnológico ha transformado
todos los ámbitos de la vida, y el sector educativo no ha sido la excepción.
Hoy en día, es fundamental integrar la tecnología en los procesos de
enseñanza y aprendizaje, ya que se ha convertido en una herramienta clave en
las escuelas, universidades y centros
especializados en la enseñanza de idiomas, entre otras instituciones
educativas. Según el Foro Mundial sobre la Educación
2015, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) deben
aprovecharse para fortalecer los sistemas educativos, facilitando la difusión
del conocimiento, garantizando el acceso a la información y promoviendo un
aprendizaje eficaz y de calidad (UNESCO, 2015). los modelos pedagógicos que
incorporan las TIC como apoyo a los entornos de aprendizaje están en mejor
posición para responder a las nuevas exigencias del ámbito educativo. El uso de las TIC también es valorado
por su capacidad para mejorar la calidad de vida, fomentar la inclusión
social y ampliar la participación. Actualmente existen numerosas herramientas
e iniciativas tecnológicas dirigidas a apoyar los Objetivos de Desarrollo
Sostenible (ODS) desde enfoques innovadores. Un ejemplo de ello es la
propuesta de The Learning Foundation, que plantea dos líneas de acción: la
primera fomentar la educación orientada a la transformación digital y
convocar ideas para desarrollar proyectos que aborden los desafíos
relacionados con los ODS (Annan, 2017). las tecnologías emergentes relacionadas
con las TIC están desempeñando un papel central en la enseñanza de lenguas
extranjeras en los centros de idiomas. Su incorporación en el proceso de
aprendizaje del inglés como lengua extranjera promueve una educación
inclusiva, estimula la motivación del alumnado y les proporciona recursos
personalizados adaptados a sus estilos y necesidades individuales. El
principal objetivo de emplear estas tecnologías con estudiantes con
discapacidad o necesidades especiales es garantizar la equidad en las
oportunidades de aprendizaje. Así, las TIC no se consideran un fin en sí
mismas, sino un recurso para facilitar el acceso al conocimiento (UNESCO,
2011). las TIC buscan apoyar y enriquecer los
procesos de enseñanza, impulsando estrategias pedagógicas innovadoras que
permitan a los docentes transformar su práctica y utilizar la tecnología para
fortalecer las materias que imparten. La educación inclusiva se concibe como
un modelo que reconoce y atiende la diversidad del alumnado, proponiendo
metodologías que estimulen la participación activa de todos. Las aulas
inclusivas son espacios que promueven el trabajo colaborativo, organizan el
tiempo de forma creativa, agrupan a los estudiantes de manera heterogénea y
adaptan las tareas según las necesidades e intereses del grupo, fomentando
tanto el trabajo individual como el grupal. Es esencial que tanto docentes como
especialistas en educación especial estén familiarizados con las tecnologías
de apoyo y sepan aplicarlas de forma adecuada cuando trabajan con estudiantes
que presentan discapacidades sensoriales, físicas, psíquicas o funcionales. Interés: La
implementación de estas estrategias responde al interés de la comunidad
educativa por consolidar una cultura de inclusión. Según Montenegro y Puello
(2021), “el enfoque psicoeducativo no solo mejora las practicas pedagógicas,
sino que también fomenta la participación de toda la comunidad educativa”. Al
sensibilizar y capacitar a los padres, se fortalece su rol en la educación de
sus hijos, lo que contribuye a establecer relaciones más solidas entre la
escuela y la comunidad. Esto, a su vez, reduce la discriminación y promueve
un entorno de respeto y empatía hacia la diversidad. Novedad: Las
propuestas de estrategias inclusivas basadas en la formación de docente y el
uso de tecnologías adaptadas representan un enfoque innovador frente a los
modelos educativos tradicionales. La UNESCO (2020), resalta “la necesidad de
transformar la enseñanza convencional en un proceso dinámico que responda a
las diversas necesidades de los estudiantes”. La combinación de capacitación
de docentes, sensibilización familiar y adaptación curricular permite que la educación
inclusiva sea una realidad efectiva en las aulas, asegurando que todos los
estudiantes reciban las oportunidades educativas que merecen. La
enseñanza inclusiva se refiere a un enfoque educativo que reconoce y valora
la diversidad del alumnado, ofreciendo respuestas pedagógicas adecuadas a sus
distintas necesidades. En el contexto del aprendizaje del inglés como lengua
extranjera, esta metodología busca generar propuestas didácticas que motiven
a todos los estudiantes y promuevan su participación activa. De
acuerdo con la UNESCO (2011), la educación inclusiva implica reconocer y
atender la diversidad mediante la adaptación de contenidos, estructuras y
estrategias, considerando que cada estudiante es único y que es el entorno el
que debe ajustarse a sus características. Esta definición guía el enfoque
adoptado en el presente trabajo. La
inclusión no se limita únicamente a integrar a estudiantes con discapacidad,
sino que abarca a todos aquellos que pueden estar en riesgo de exclusión,
incluyendo estudiantes con dificultades sociales, emocionales, culturales o
de aprendizaje, sin importar si cuentan o no con un diagnóstico formal. El
Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (Instituto Cervantes,
2002) plantea que la enseñanza del inglés debe ser activa, participativa y
centrada en el estudiante, fomentando el aprendizaje a través del juego y el
trabajo colaborativo. Esta metodología aumenta la motivación del alumno,
fortalece su autoestima y mejora su desempeño. Dentro
del enfoque inclusivo, las estrategias pedagógicas y la metodología utilizada
son fundamentales. El docente debe conocer las preferencias de aprendizaje,
los intereses y las emociones de sus estudiantes, así como identificar
posibles factores que incidan en su comportamiento en el aula (Yánez, 2016). Con
base en este principio, es esencial que el profesor diseñe estrategias
metodológicas adaptadas a las particularidades de cada estudiante para
facilitar el aprendizaje del inglés como lengua extranjera. Algunas de las
más relevantes son: Actividades
lúdicas: Estas propuestas se caracterizan por su alto nivel de motivación,
independientemente de la edad, nivel socioeconómico o capacidad del
estudiante. A través del juego, dramatizaciones y actividades creativas como
obras de teatro, se promueve un aprendizaje más dinámico. La ambientación del
aula, el uso de música y la actitud tanto del docente como de los estudiantes
son factores clave para el éxito. Este enfoque resulta ideal para contextos
inclusivos, ya que atrae la atención de todos los estudiantes, no solo de
quienes tienen necesidades educativas especiales. El
método directo: En esta metodología, el profesor utiliza exclusivamente el
idioma inglés durante la clase, lo que estimula las habilidades de
comprensión y producción oral, además de la lectura y la escritura. El
docente puede repetir palabras señalando objetos concretos, facilitando la
asociación entre palabra e imagen. Incluso si un estudiante con necesidades
especiales no logra expresarse oralmente, puede beneficiarse
significativamente a través del desarrollo de su comprensión auditiva. Planificación
y comunicación de las actividades: Informar desde el primer día de clase cómo
se desarrollarán las actividades y evaluaciones genera confianza y favorece
la interacción. Por ejemplo, se puede reservar un espacio diario de cinco
minutos para que cada estudiante hable sobre un tema elegido, como el clima o
una experiencia personal. Esta actividad debe estar organizada —por ejemplo,
siguiendo el orden de lista— para que los alumnos tengan tiempo de preparar
sus intervenciones. Uso de
TIC en el aula: Las tecnologías de la información y la comunicación potencian
tanto la comprensión oral como escrita mediante recursos como textos
interactivos, imágenes, videos, audios y ejercicios en línea. Este tipo de
herramientas permite a los estudiantes trabajar de forma autónoma, adaptando
el aprendizaje a su propio ritmo, lo que representa una mejora significativa
en contextos educativos diversos (Ruiz García, 2014). |
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Marco de referencia |
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Marco conceptual (Conceptos sobre la temática abordada). Educación
Inclusiva |
La educación
inclusiva representa un tema de gran relevancia en la actualidad, ya que
muchos niños, niñas y jóvenes con discapacidad enfrentan múltiples barreras para
acceder, mantenerse y culminar su proceso educativo. Estas dificultades se
manifiestan tanto a nivel nacional como internacional. No obstante, es
importante señalar que el desafío no se limita únicamente a las personas con
discapacidad, sino que abarca a toda la población diversa, es decir,
estudiantes con diferencias culturales, físicas, sociales, entre otras. Esto
pone de manifiesto la necesidad de construir una educación que sea para
todos, con todos y cada uno, sin ningún tipo de exclusión. “La educación no es un simple mecanismo
por el cual los individuos adquieren un determinado rango de habilidades
básicas. Es más que eso, es un factor crucial del desarrollo social y
personal, “un activo indispensable en el intento de la humanidad de lograr
los ideales de la paz, la libertad y la justicia” y […] uno de los
principales medios disponibles para fomentar una forma más profunda y
armoniosa del desarrollo humano y de ese modo, reducir la pobreza, la
exclusión, la ignorancia y la guerra”. (UNESCO, 2004, p. 16). la educación inclusiva implica ofrecer
igualdad de oportunidades a todos los estudiantes, sin importar sus
diferencias físicas, cognitivas, sensoriales, mentales, culturales,
lingüísticas o sociales. Además, se busca garantizar una educación de calidad
que realmente favorezca su desarrollo y aprendizaje. La estrategia se fundamenta en el
enfoque de derechos humanos, el modelo social de la discapacidad y el enfoque
sistémico, que permiten comprender la inclusión como un proceso de
transformación social y educativa. La educación inclusiva es un proceso
que busca atender a la diversidad del alumnado, eliminando las barreras para
el aprendizaje y la participación de todos los estudiantes. Promueve una
educación equitativa y de calidad, valorando las diferencias individuales
como una riqueza educativa (UNESCO, 2005). Según el Ministerio de Educación Nacional- MEN (2018),
la educación inclusiva es un proceso permanente que reconoce, valora y
responde de manera pertinente a la diversidad de características, intereses,
posibilidades y expectativas de los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y
adultos, cuyo objetivo es promover su desarrollo, aprendizaje y
participación, con pares de su misma edad, en un ambiente de aprendizaje
común, sin discriminación o exclusión alguna, y que garantiza, en el marco de
los derechos humanos, los apoyos y los ajustes razonables requeridos en su
proceso educativo, a través de prácticas, políticas y culturas que eliminan
las barreras existentes en el entorno educativo. La educación inclusiva se presenta como un
enfoque transformador que no solo busca garantizar el derecho a la educación
para todos, sino también desafiar las construcciones sociales y culturales
que perpetúan la exclusión. Es una apuesta ontoepistemológica, es decir, una
forma de cuestionar y reconstruir las bases del conocimiento y los sistemas
de representación que marginan a ciertos grupos, como las personas con
discapacidad, colocándolos en una posición considerados “normales” (Vadillo,
2019, pág. 4). La educación inclusiva es viable, aunque su consolidación
aún está en proceso De acuerdo con estudios realizados a nivel
internacional, se ha determinado que el éxito de la educación inclusiva
requiere esfuerzos coordinados en tres niveles: el micronivel (aula, escuela
y comunidad local), el mesonivel (estructura del sistema educativo) y el
macronivel (marco legislativo y político) (INICIO, 2009, p. 115). Sin
embargo, los resultados actuales muestran que la mayoría de los sistemas
educativos del mundo apenas han alcanzado logros significativos en este
ámbito, o incluso no han avanzado. Solo cuando se proporcionen apoyos
adecuados a todos los estudiantes según sus necesidades y capacidades, y
cuando los docentes cuenten con respaldo suficiente para atender a una
población estudiantil diversa, será posible que todos los niños y niñas
puedan aprender y desarrollarse plenamente dentro de un entorno
verdaderamente inclusivo. El compromiso por la inclusión crece de manera
constante Diversas investigaciones señalan que más del
60% de los países analizados muestran un compromiso, por parte de
legisladores y responsables de formular políticas públicas, con la inclusión
de niños y niñas con discapacidad dentro del sistema educativo regular
(INICIO, 2009, p. 116). Esto refleja una voluntad tanto a nivel internacional
como en países como España de avanzar en esta causa. No obstante, el
verdadero impacto dependerá de las medidas concretas que se tomen y del grado
de compromiso asumido por cada sociedad |
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Marco teórico (antecedentes que sustentan y contextualizan la temática).
Enfoque diferencial |
El enfoque diferencial reconoce
que no todas las personas parten de las mismas condiciones y que es necesario
implementar acciones específicas para garantizar igualdad de oportunidades.
En educación, esto se traduce en estrategias que respondan a las necesidades
particulares de cada estudiante, especialmente aquellos históricamente
marginados. El enfoque diferencial, según lo
plantea el Ministerio de Educación Nacional (2009), sugiere que la educación
en la primera infancia debe incorporar una perspectiva especializada e
inclusiva frente a la discapacidad. En este sentido, se reconoce la
relevancia de ofrecer espacios adecuados que favorezcan el desarrollo
integral de los niños y niñas, respetando y valorando sus distintas
capacidades. Esto implica tener en cuenta diversos factores que inciden en
sus procesos de aprendizaje, así como en su desarrollo cognitivo y social. Es
esencial que el entorno educativo esté conformado por personas capacitadas y
conscientes de los métodos, estrategias y recursos existentes para atender de
manera pertinente las particularidades de cada estudiante (Martínez, 2019) El enfoque
de justicia social se centra en garantizar la equidad y la igualdad de
oportunidades dentro de una comunidad, lo cual implica llevar a cabo acciones
específicas e intencionadas que promuevan el bienestar general. Esto se logra
mediante estrategias orientadas a facilitar el acceso e inclusión, el cuidado
físico y emocional, el aprendizaje significativo, la valoración equitativa de
todos los individuos, y la erradicación tanto de la pobreza como de la
discriminación (García-Peinado et al., 2011). En el ámbito de la primera
infancia, este enfoque se manifiesta a través de intervenciones y prácticas que
favorecen la equidad y el desarrollo integral de todos los niños y niñas, sin
importar su contexto social, cultural o cualquier otra condición. Asimismo,
el enfoque de derechos humanos ofrece un marco que coloca los principios
fundamentales de dignidad, justicia e igualdad en el centro del proceso
educativo, especialmente desde los primeros años. La Asamblea General de las
Naciones Unidas plantea que estos derechos deben ponerse en práctica para
fortalecer la participación ciudadana, la inclusión social, el sentido de
pertenencia y la transformación positiva desde edades tempranas. De este
modo, se busca integrar estos valores de manera transversal en el currículo
educativo, ajustándolos a las características propias de la primera infancia. |
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Marco Legal (normas, leyes, reglamentos y
disposiciones jurídicas que regulan y delimitan las acciones). LEY 2216 DE 2022, Decreto
1421 de 2017, etc |
Ley
2216 de 2022: Promueve la inclusión de personas
con discapacidad en todos los niveles del sistema educativo. Decreto
1421 de 2017: Regula la atención educativa a
estudiantes con discapacidad en el marco de la educación inclusiva Ley 1618 de 2013 Por
medio de la cual se establecen las disposiciones para garantizar el pleno
ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad." Ley 1346 de 2009 "Por
medio de la cual se aprueba la “Convención sobre los Derechos de las Personas
con Discapacidad”, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el
13 de diciembre de 2006." Ley 1306 del 2009 "por
la cual se dictan normas para la protección de personas con discapacidad
mental y se establece el régimen de la representación legal de incapaces
emancipados." Decreto 366 de 2009 "Se
reglamenta la organización del servicio de apoyo pedagógico para la atención
de los estudiantes con discapacidad y con capacidades o con talentos
excepcionales en el marco de la educación inclusiva." Decreto 470 de 2007 “Por
el cual se adopta la Política Pública de Discapacidad para el Distrito
Capital” Ley
1098 de 2006 (Código de Infancia y Adolescencia):
Garantiza el derecho a la educación sin discriminación. Artículo 28. Derecho
a la educación Ley 1090 de 2006: Ética profesional del psicólogo, incluyendo respeto por la
dignidad humana y la diversidad Ley 982 del 2005 "por la cual se
establecen normas tendientes a la equiparación de oportunidades para las
personas sordas y sordociegas y se dictan otras disposiciones" Resolución 2565 de 2003 Por la cual se
establecen parámetros y criterios para la prestación del servicio educativo a
la población con necesidades educativas especiales". Decreto 1509 de 1998 "Reglamenta
parcialmente el Decreto 369 de 1994 en referencia al Instituto Nacional para
Ciegos INCI Artículo 18. Asesoría en
materia educativa Decreto 2369 de 1997 se reglamenta
parcialmente la Ley 324 de 1996 CAPÍTULO III Atención educativa de la
población con limitaciones auditivas. Artículo 11- Artículo 22 Decreto 2082 de 1996 se reglamenta la
atención educativa para personas con limitaciones o con capacidades o talentos
excepcionales” Ley 115 de 1994 se expide la ley
general de la educación (Título III. Modalidades de Atención Educativa a
Poblaciones Capítulo I. Educación para Personas con Limitaciones o
Capacidades. Artículo 46. Integración con el Servicio Educativo. Artículo 47.
Apoyo y Fomento. Artículo 48. Aulas Especializadas. Artículo 49. Alumnos con
Capacidades Excepcionales) Decreto 369 de 1994 se modifican las
estructuras y funciones del instituto nacional para ciegos |
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Metodología |
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Metodología participativa.
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La metodología participativa se define como un enfoque que
involucra activamente a los participantes en el proceso de construcción de
conocimientos, promoviendo su papel como agentes activos en lugar de
receptores pasivos. Según Abarca Alpízar (2016), esta metodología fortalece
las posibilidades de transformación tanto a nivel individual como colectivo,
generando autonomía e independencia para mejorar integralmente las
condiciones de vida. |
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Población |
Beneficiarios
directos: Estudiantes, docentes, padres de familia,
rector, coordinador y párroco (Comunidad parroquial). Beneficiarios
indirectos: comunidad
educativa en general y comunidad social. |
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Herramientas |
Circulo de
reflexión: Cine foro: Se selecciona el video ¿Qué es educación
inclusiva?, se proyecta esta obra audiovisual, seguidamente se inicia con el
intercambio de ideas y reflexión, se hace conclusión de esta actividad con el
aprendizaje de cada participante. Arte: |
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Plan
de trabajo |
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Implicaciones éticas (ley 1090 de 2006) |
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La
ley 1090 de 2006 en el titulo II disposiciones generales articulo 2 menciona
“Lo dos psicólogos respetarán la integridad y protegerán el bienestar de las
personas y de los grupos con los cuales trabajan. Cuando se generan
conflictos de intereses entre los usuarios y las instituciones que emplean
psicólogos, los mismos psicólogos deben aclarar la naturaleza y la
direccionalidad de su lealtad y responsabilidad y deben mantener a todas las
partes informadas de sus compromisos. Los psicólogos mantendrán
suficientemente informados a los usuarios tanto del propósito como de la
naturaleza de las valoraciones, de las intervenciones educativas o de los
procedimientos de entrenamiento y reconocerán la libertad de participación
que tienen los usuarios, estudiantes o participantes de una investigación” (Ley 1090 De 2006 - Gestor Normativo, n.d.). |
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